La saludable y milenaria Tisana

Infusiones""

Las tisanas son, dentro de la medicina natural, uno de los mucho medios que se utilizan para prevenir o tratar las afecciones más corrientes ( resfriados, estreñimiento, gases, indigestiones…). Su forma de preparación apenas ha cambiado en siglos y la fórmula ha llegado hasta nuestros días de abuelas a madres y de madres a hijas.

La medicina tradicional basaba sus conocimientos y sus métodos en la observación de las propiedades de las plantas. A través de la experiencia llegaron a conocer exactamente sus propiedades con lo que podían aplicarlas como tratamiento a sus pacientes. La farmacología actual, aunque más sofisticada y mas “química”, también se basa en la botánica. De hecho la palabra “fármaco” proviene del término griego “farmakon”, que significa “hierba de curar o hechizar“.

Las tisanas son aquellas bebidas obtenidas por infusión, decocción o maceración de algunas plantas y son casi tan antiguas como el hombre. Incluso se dice que fueron descubiertas antes que el fuego, ya que se sabe que algunas culturas primitivas se hacían sus infusiones aprovechando el calor de las aguas termales.

El procedimiento para elaborar una buena tisana es conseguir que el agua donde se cueza o macere la planta, o plantas, se enriquezca con todos aquellos principios y propiedades solubles que posea el vegetal. Las plantas son elegidas según la dolencia que se quiera tratar para que esos principios favorezcan la curación o, por lo menos, alivien los síntomas.

Me parece importante distinguir entre los tres métodos que se utilizan para la elaboración de una tisana. Son los siguientes:

– La infusión:

Igual que hacemos con el té o con la manzanilla en nuestra casa. Hervimos el agua, la retiramos del fuego, y luego añadimos la planta/s dejándola reposar unos minutos.

– La decocción:

Aquí la planta/s se introducen en agua fría, se llevan a ebullición, se dejan hervir entre 10 y 20 minutos (dependiendo si son sólo hojas o raíces y tallos), y finalmente  el líquido resultante se filtra.

– La maceración:

Consiste en dejar en remojo una planta durante un período de tiempo determinado, en algún líquido preparado para tal fin ( que ayude a extraer mejor los principios activos de la planta). Habitualmente se hace en un recipiente abierto.

Y ahora vamos a daros una receta tradicional muy interesante de una tisana que os vendrá muy bien para esta época del año. Nada menos que para la gripe.

– Sumergir 25 gramos de hojas de abedul y 15 gramos de hojas de trinitaria y tilo (mezcladas) en 1 litro de agua justo cuando empiece a hervir.

– Retirar del fuego y dejar reposar unos 10 minutos.

– Tomar unas tres tazas al día.

Por cierto, al abedul se le atribuyen también propiedades contra los cálculos de riñón y de la vejiga.

Foto Vía:http: westmeadowgardens.com

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