Falsas creencias y mitos sobre la anticoncepción

Espermatozoide y ovulo

Parece increíble que, hoy en día, con la cantidad de información a la que se puede acceder, haya aún, sobre todo gente joven, que hacen caso de ciertas “leyendas urbanas” sobre los métodos anticonceptivos. Yo he oído cosas tan peregrinas como: “no te sientes en un baño público que te quedas embarazada”, o ” ¿y si me quedo en estado si me meto en la piscina?”.

Es cierto que los espermatozoides son rápidos y excelentes nadadores pero, como toda regla tiene su excepción, no todos los caminos conducen a Roma.

Por eso hoy vamos a enumerar una lista de algunas de las falsas ideas sobre la anti-concepción.

  • El coitus interruptus o “marcha atrás”, evita el embarazo.

Falso. El líquido seminal que es un fluido que contiene espermatozoides, puede “escaparse” del miembro masculino antes de que el varón llegue al clímax. Por no decir que no todos los hombres son capaces de contenerse en tan delicado momento.

  • La píldora hace efecto nada más tomarse la primera dosis.

Se necesita un ciclo menstrual completo para que las hormonas contenidas en la píldora lleguen a ser efectivas y prevengan la ovulación. Se recomienda esperar un mes y usar otros métodos por si acaso.

Aunque dar el pecho puede retrasar la ovulación, no la impide, por lo que la prevención es necesaria.

  • No hay riesgo de embarazo si se evitan los días fértiles.

Por muy regular que se tenga el ciclo menstrual, existen muchos factores que pueden alterar el balance hormonal y cambiar el ritmo en la ovulación: medicamentos, estrés, la propia edad, etc. Así que este método no es de fiar.

  • Si la mujer no llega al orgasmo no se queda en estado.

Si esto fuera cierto, seguro que ya nos habríamos extinguido hace tiempo. Así como el varón necesita llegar al clímax para eyacular, la mujer tenga orgasmo o no, produce inexorablemente un óvulo al mes.

  • La primera vez no se queda una en estado.

Falso. Misma razón que la anterior: mientras hay ovulación, hay riesgo.

  • Las duchas vaginales después de haber tenido relaciones íntimas evitan el embarazo.

Mucha presión ha de tener una ducha para llegar al cerviz, que es donde va a parar el esperma. Método descartado.

  • Si ella se coloca encima de él, no hay riesgo.

La posición o posiciones que se realizan durante el sexo no influyen para nada en la fecundación. El esperma queda a buen recaudo dentro del canal cervical, y de ahí va en busca de un óvulo.

Espero que esta información haya sido útil, y también recalcar que la información y la prevención son básicas para evitar embarazos no deseados.

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