Propiedades del Clavo, remedio natural desde la antigüedad

Muchas de las especias que usamos para cocinar cuentan con beneficios para la salud. Destacamos por ejemplo el clavo, cuyo uso es realmente antiguo; y es que parece que ya en el año 266 AC los oficiales del ejército chino lo usaban para combatir el mal olor de boca o halitosis a la hora de tener una entrevista con sus altos mandos. Independientemente de su uso para crear buen aliento, el clavo está considerado como un excelente remedio natural dentro de la medicina oriental.

Para empezar, podemos decir que cuenta con grandes propiedades antisépticas. Si bien es cierto que la medicina moderna usa otro tipo de antisépticos, en zonas de oriente se sigue usando el clavo para intentar combatir algunas enfermedades infecciosas de la talla de la malaria o el cólera, e incluso la tuberculosis. Además, es realmente efectiva a la hora de eliminar parásitos internos o externos.

Mientras que en oriente siguen usando el clavo para los casos mencionados, la medicina moderna se ha dado cuenta de que el clavo contiene un aceite esencial con bastantes propiedades medicinales. Todo ello se debe a las grandes dosis de eugenol que contiene dicha esencia.

Este componente cuenta con propiedades antiagregantes, antiedémicas, antivomitivas, antiácidas, antioxidantes, anestésicas y sedativas entre muchísimas otras.

En la medicina natural es bastante empleado como analgésico, pues el clavo es capaz de atenuar el dolor y las inflamaciones gracias a que su principal componente inhibe la transmisión nerviosa entre células así como la síntesis de las prostaglandinas. Así, es muy empleado para las infecciones e inflamaciones de boca y faringe, así como para atacar la fiebre o incluso el pie de atleta.

Hay que destacar que también cuenta con propiedades cicatrizantes, así, sumadas al resto de sus propiedades, el clavo se puede usar para limpiar heridas y ulceraciones dérmicas.

También podemos hablar en términos nutricionales, pues el clavo cuenta con altísimos niveles de manganeso, vitamina V, magnesio, vitamina K, potasio y ácidos grasos omega-3. Así, incluir el clavo en algunos de tus platos te ayudará a incorporar estos minerales y vitaminas además de reducir considerablemente los niveles de azúcar en sangre. Sin duda una buena aportación a tener en cuenta.

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