Qué es la psoriasis y como tratarla

Psoriasis

La psoriasis es una enfermedad bastante común que afecta a muchas personas en el mundo entero. Entre un 1 y un 3% de la población mundial padece esta afección que es producida por una inflamación de la piel que se vuelve crónica. Entonces se produce la aparición de lesiones escamosas engrosadas que varían de persona en persona.

De acuerdo al tipo de lesión y a los síntomas, se establece la clasificación de la psoriasis con la intención de entonces abordar el tratamiento indicado. Si bien la enfermedad puede aparecer en cualquier momento, suele ser más común en personas de entre 15 y años, en especial durante la década de los 20. Aparece tanto en hombres y mujeres como en personas con antecedentes familiares. Si bien hay causas físicas asociadas a la aparición de la enfermedad no se desestiman los factores emocionales como posibles desencadenantes de la psoriasis.

La afección se produce por una velocidad demasiado alta del proceso de la mitosis de las células epidérmicas, que sucede antes de la división celular. Esta aceleración podría estar relacionada con un defecto en el sistema inmune aunque se produce por varios factores, en personas con predisposición genética y en el que influyen los factores ambientales.

Hablábamos de factores que influyen en la enfermedad tanto a la hora de contraerla como al momento de agudizarse o suavizarse sus manifestaciones. Entre ellos se destacan factores psicológicos como el estrés emocional.

También factores climáticos, pues el frío tiende a empeorar la psoriasis mientras que los climas calurosos la mejoran, así como la exposición al sol. Los trastornos metabólicos también están asociados a la enfermedad así como los factores endócrinos, pues hay una mayor incidencia de casos durante la pubertad y la menopausia.

Es común que, antes de la aparición de la psoriasis, las personas experimenten una infección de las vías aéreas superiores y traumatismos como el fenómeno de Koebner, que produce la aparición de lesiones en la piel.

Si bien cada paciente debe recibir un tratamiento personalizado hay algunas precauciones comunes a todos los que padecen la enfermedad. Se recomienda tomar sol pues los rayos tienen efectos antiinflamatorios, baños en el mar por las propiedades del agua salada, mantener las heridas al aire, hidratarse y aplicar productos hidratantes para evitar la sequedad.

También hay tratamientos tópicos y naturales.

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